El sueño que muchas personas formulan,
mucho más en esta época de crisis financiera y de restricción del
crédito que vivimos, ya tiene posibilidades de convertirse en realidad.
Y no es otro que vivir en un mundo sin bancos.
No se asusten. Por el momento, vivir sin entidades
financieras no es posible ni deseable. Pero ya aparecen otros cauces
alejados de la banca tradicional y gracias a los que las personas que
necesiten un crédito al consumo pueden obtener uno con mejores
condiciones que las que les daría una entidad de crédito rápido. Por su
parte, aquellos
con un dinero ahorrado pueden prestarlo y obtener un rendimiento
superior al que les daría un depósito convencional y alejado del riesgo
de la bolsa o los fondos. Son los «préstamos P2P» (de persona a persona, a imagen y semejanza que los programas de descarga de archivos de internet).
La empresa que lo llevará a cabo en España es Comunitae,
un nuevo concepto de entidad mediadora a través de la cual las personas
individuales se hacen préstamos personales. No es una ONG, ni tampoco
es un banco. Es, como asegura Millán Berzosa (dircom de la empresa),
«un intermediador entre prestamista y prestatario», que se encarga de
avalar que las operaciones se hacen de forma transparente y segura.
Pertenece a Asnef (la asociación de establecimientos de crédito), por
lo que tiene acceso a los ficheros de morosidad de esta asociación. De
esta manera, Comunitae cobra una comisión del 1% anual al que presta y del 1,5% al que recibe el préstamo, y con ello hace negocio.
A cambio de estas comisiones (y de algunas otras más), esta empresa se
encarga de asegurar que las operaciones son fiables, que los clientes
pagarán y que todo se hace bajo control. Todo, para conseguir
desligarse de las empresas de crédito, ya que «la gente tiene la
percepción de que los bancos ponen muchas pegas y dan un tipo de
interés muy elevado o prohibitivo».
Vigilar la morosidad
Para vigilar la morosidad de las personas que se conceden préstamos, Berzosa
asegura que realizan «un filtro de calificación de solvencia adecuada,
y si hay morosidad se abre un proceso de recobros con la misma empresa
con la que trabaja BBVA». Se otorga un tipo de interés diferente
a cada persona en función de su coeficiente de riesgo, con
calificaciones A, B y C (a la D ya no se le conceden préstamos).
El tipo de préstamos personales que otorga Comunitae (que han de ir de 3.000 a 15.000 euros y se prestan de 24 a 48 meses), préstamos que se piden para comprar un coche, una televisión de plasma o hacer un viaje, por ejemplo, son los que más peligro de morosidad tienen. Como prueba, los últimos datos de morosidad del Banco de España, en los que las entidades financieras de crédito (que conceden este tipo de préstamos) tienen una morosidad disparada en el 8%, más del doble que la de la banca tradicional. Desde Comunitae, Berzosa recuerda en primer lugar que «no somos un banco», y en segundo lugar asegura que «Zapa, la compañía inglesa que ideó este modelo hace tres años y que es nuestro espejo, tiene en la actualidad una morosidad del 1%. Y nosotros vamos a ir por el mismo camino, ya que por el momento lo que nos interesa es mostrar que el modelo funciona, y estamos controlando mucho la calidad crediticia de las personas que intermediamos». Este mismo modelo también se está dando en Alemania (con la empresa Smava) o en Estados Unidos (con Lending Club). Según la propia Comunitae, los préstamos persona a persona son nuevos en España pero se han confirmado como un modelo alternativo de éxito en otros países. En Alemania y Reino Unido, con cifras mensuales intermediadas que rondan los 4 millones de euros. O en Italia, con un millón de euros.
Podría este nuevo negocio hacer temblar a los bancos? Desde la compañía se asegura que «no creemos que Emilio Botín esté preocupado por Comunitae. Somos demasiado pequeños para ello». Sin embargo, nadie puede asegurar que este modelo no triunfe y que suponga un cambio irreversible en el negocio financiero. Aunque aplicar este modelo a las hipotecas, por ejemplo, se antoja imposible para los expertos de Comunitae, ¿cuántas fórmulas como éstas no podrán seguir surgiendo si se prolonga en el tiempo la restricción de crédito
El tipo de préstamos personales que otorga Comunitae (que han de ir de 3.000 a 15.000 euros y se prestan de 24 a 48 meses), préstamos que se piden para comprar un coche, una televisión de plasma o hacer un viaje, por ejemplo, son los que más peligro de morosidad tienen. Como prueba, los últimos datos de morosidad del Banco de España, en los que las entidades financieras de crédito (que conceden este tipo de préstamos) tienen una morosidad disparada en el 8%, más del doble que la de la banca tradicional. Desde Comunitae, Berzosa recuerda en primer lugar que «no somos un banco», y en segundo lugar asegura que «Zapa, la compañía inglesa que ideó este modelo hace tres años y que es nuestro espejo, tiene en la actualidad una morosidad del 1%. Y nosotros vamos a ir por el mismo camino, ya que por el momento lo que nos interesa es mostrar que el modelo funciona, y estamos controlando mucho la calidad crediticia de las personas que intermediamos». Este mismo modelo también se está dando en Alemania (con la empresa Smava) o en Estados Unidos (con Lending Club). Según la propia Comunitae, los préstamos persona a persona son nuevos en España pero se han confirmado como un modelo alternativo de éxito en otros países. En Alemania y Reino Unido, con cifras mensuales intermediadas que rondan los 4 millones de euros. O en Italia, con un millón de euros.
¿Tiemblan los bancos?
Podría este nuevo negocio hacer temblar a los bancos? Desde la compañía se asegura que «no creemos que Emilio Botín esté preocupado por Comunitae. Somos demasiado pequeños para ello». Sin embargo, nadie puede asegurar que este modelo no triunfe y que suponga un cambio irreversible en el negocio financiero. Aunque aplicar este modelo a las hipotecas, por ejemplo, se antoja imposible para los expertos de Comunitae, ¿cuántas fórmulas como éstas no podrán seguir surgiendo si se prolonga en el tiempo la restricción de crédito